lunes, 15 de agosto de 2011

LA CULPA DE MIS FRACASOS

 

¿Ha escuchado o dicho alguna vez ¡La culpa no es mía! o… ¡Yo no fui!?.

Por lo general, buscamos la manera de exonerarnos de culpas, señalando a otras personas como las responsables de todos aquellos sucesos que no nos han salido como quisimos.

O bien, cuando no nos queda otra alternativa: decimos: ¡“la culpa es de todos”!... ¿Será que “mal de muchos, consuelo de tontos”?.

Un proverbio chino muy conocido dice: “Por culpa de un clavo se cayó la herradura. Por culpa de la herradura se perdió un caballo. Por culpa de un caballo no llegó el mensaje. Por culpa del mensaje que no llegó, se perdió la guerra”.

El rencor y los resentimientos, sin duda, nacen cuando culpamos. Y la culpa, es el pretexto o la excusa ideal, para disfrazar nuestra incapacidad para asumir la responsabilidad de nuestros errores cometidos.

Lo triste de esto es que “echar la culpa” se ha convertido en una cultura enraizada de la sociedad en la que vivimos.

El pasado es algo vivido; pero no siempre es “experiencia”. Si lo que Usted ha vivido en el pasado le causa remordimiento, rencor, miedo a que pase nuevamente, no es eso experiencia.

La “experiencia” es la sabiduría que Usted ha logrado extraer de esos sucesos y dejar de culpar al mundo por sus tantas caídas.

Si Usted está permanentemente preguntándose ¿“Porqué a mi”?, es porque transita la vida con sentimientos de “Víctima”.

Reformule la pregunta. Pregúntese: ¿“Para qué”? y conviértase en un “Aprendiz de la vida”. Asuma la responsabilidad sobre sus actos.

Entonces, tanto la Víctima como el Aprendiz tienen una pregunta que formularse.

La pregunta de la Víctima, nunca tiene respuestas: ¿Porqué... Porqué a mí? Y siempre está buscando la manera de responsabilizar a los demás de sus fracasos y desgracias.

La pregunta del Aprendiz: ¿Para qué?, en cambio, SI tiene una respuesta, y es: “para aprender”.

Creerse “víctima” no es un sentimiento. Es una “MALA ACTITUD”, un comportamiento humano involutivo, alejado de toda posibilidad de desarrollo.

La actitud de víctima hace que las personas huyan de asumir sus responsabilidades y terminen “lavándose las manos” ante sus errores. Son fabricantes de excusas y “verdades inventadas” (o mentiras) hasta llegar a la manipulación.

Una persona con actitud de víctima llega, incluso, a hacer ejercicio de la creatividad para sostener su flaqueza.

Tenga por seguro que la víctima sólo recibirá las migajas enmohecidas de la lástima, y creerá que es amor y comprensión; pero en realidad, es el ocultamiento del MIEDO que se posee. El miedo es lo opuesto al amor; es concretamente la “negación del amor y la verdad”.

La creencia de Víctima está llena de un “ácido” que carcome la consciencia. Nos hace transitar anchos y espesos caminos con paisajes grises y negros de depresión, de falta de esperanza, de ceguera del alma. En este estado, no se puede distinguir las manifestaciones de amor, ya que el ego busca la manera de encontrar “sin-razones” para estar siempre a la defensiva y prontos al ataque.

“Víctima” es una palabra proveniente del latín antiguo “Victus”, cuya connotación o significado es “Vencido”. En la antigüedad la palabra era utilizada en el léxico religioso para designar a los animales sacrificados. Otra versión considera que la palabra “Víctima” puede tener origen en la palabra latina “Vincta”, para designar “Atado” o con “Atadura”.

Le pregunto:
¿Se siente Usted vencido por las circunstancias de su vida?
¿Cree que los fracasos pueden más que Usted?
¿Siente que su vida es dolorosa o sacrificada?
¿Se siente “atado” por algo?
¿Sabe Usted que la actitud de víctima es sencilla y llanamente “mediocridad”?

Un profesional de la psiquiatría, el español Enrique González Duro, comenta en su libro “La Paranoia” que, entre los factores que desencadenan esta actitud de víctima, se encuentran el narcisismo, las renuentes exposiciones de personas a serias frustraciones y la baja autoestima y dice que "el pensamiento paranoide no tiene en cuenta las razones contrarias, sólo recoge datos o signos que le confirmen el prejuicio, para convertirlo en convicción...” y menciona este ejemplo: "Vi una rosa y quise olerla, pero tuve miedo de ser lastimado".

Aclaro que no estoy diciendo que una persona que culpa de sus fracasos a los demás, aquella que tiene una marcada actitud de víctima, padezca de paranoia; aunque una persona que asume el papel de víctima, tiene pensamientos paranoides.

Reflexione: Usted es el único responsable de su presente y de futuro. Todo lo que piensa, siente y hace es una siembra que, a la corta o a la larga, dará su cosecha.

Aceptar sus errores y fracasos, le permite a su mente y a su corazón que se abran, para recibir la maravillosa sabiduría que se esconde detrás de toda adversidad.

Aceptar el fracaso le da a Usted “poder”, porque al recibir conocimiento de estos benditos sucesos adversos, lo adquiere por añadidura.

Es archiconocida la frase “el conocimiento es poder”; pues bien… acepte el fracaso como un momento maravilloso de aprendizaje.

Le aseguro que hay dos cosas que Usted gana cuando acepta los fracasos:

La primera es que Usted abre su corazón a las dimensiones de la humildad. Aceptar un fracaso, es de corazones humildes y, de esta manera, habrá triunfado ante su ego herido, que no soporta ser vencido.

La segunda cosa importante que Usted gana aceptando el fracaso es que, además del conocimiento y la humildad, la vida le premiará con la capacidad de ser poderosamente más creativo, más ingenioso; y siéndolo, tendrá las herramientas más preciadas para resolver los problemas.

Las cosas que no hemos resuelto, esencialmente son aquellas que primero hemos “censurado”; es decir, nos hemos autoimpuesto gigantes barreras por lo que nos extralimitamos a resolver situaciones en la vida. Todo esto sucede debido al poco o nulo compromiso con nuestra observación interior.

Desarrolle su genialidad, es decir, deje fluir en Usted ese maravilloso genio interior que posee, que es inquieto y que quiere crear cosas nuevas, soluciones coherentes, que provee de respuestas para tomar decisiones inteligentes y evolutivas. Desarrolle ese “genio” en Usted.

Esa lámpara de Aladino, que al frotarla aparece el genio, es la alineación de su corazón con la armonía y su mente consciente enfocada en lo que realmente quiere para su vida. Y para que ese genio aparezca, Usted necesita dejar fluir su esencia.

La humildad es uno de los mayores tesoros que posee, como Líder, y le permitirá alejarse del fracaso.

Dicho de otra manera: La humildad, es uno de los secretos por el cual se alcanza el triunfo y se lo conserva.

Le invito a que considere que los fracasos y las adversidades tienen un propósito divino. Dios nos regala la Gracia de alcanzar el éxito y el triunfo en nuestras vidas, cuando tenemos un corazón humilde para aceptar su voluntad.
“El caballo se alista para el día de la batalla; mas Jehová es el que da la victoria”. (Proverbios 22:31).
Formúlese las siguientes preguntas:

- A decir verdad ¿Los demás tienen la culpa de todo lo que me ha pasado?
- ¿Estoy resentido, con rencor, por las situaciones que he vivido?
- ¿Dejo ir de mi mente y mi corazón aquellas circunstancias que he atravesado?
- ¿Por lo general pienso que siempre tengo la razón y que los demás están equivocados?
- ¿Lo sucedido en mi vida, que me ha causado dolor, todavía siguen latentes en mi, y me siento incomprendido, que nadie me entiende?
- ¿Cada vez que recuerdo mis fracasos, me deprimo y me quita las ganas de hacer cosas para mi crecimiento?
- ¿Prefiero no hacer nada, antes que me vuelvan a lastimar?
- ¿Prefiero no hacer nada, antes de volver a fracasar?
- ¿Acepto mis fracasos?
- ¿He aprendido de mis fracasos y vicisitudes?
- ¿No me siento muy creativo, ni con ideas para resolver los escollos de mi vida?

 

Artículo: ¿La culpa de mis fracasos la tienen los demás?
(Extracto del Libro impreso “SIETE MENTIRAS ANTI-ÉXITO...ROMPIENDO MITOS, 1ra. Ed. Julio 2011)
Autor: Dr. Daniel Fernando Peiró

jueves, 7 de abril de 2011

7 reglas de oro para ganar el debate decisivo

 

peruEl 3 de abril se celebrará el primer debate de verdad de estas elecciones presidenciales. El destino, y la voluntad voluble de los electores, ha querido que a poco menos de dos semanas para el día D, nos encontremos ante un escenario inesperado e interesantísimo a tenor de los últimos resultados de las encuestadoras: un virtual empate técnico entre los 3 primeros candidatos, seguidos muy de cerca por otros dos.

Y todos, los 5 candidatos, cuentan con verdaderas opciones de pasar a la segunda vuelta, por lo que la previsión es que en este debate se jugarán el todo por el todo. Ante este escenario, las preguntas que nos hacemos son: ¿Cuán preparados para ganar esta batalla están los aspirantes al “sillón de Pizarro”? ¿Tienen las habilidades necesarias para un buen desempeño? ¿Se lo tomarán todos en serio? ¿Planificarán junto a sus asesores cada detalle, cada mensaje, cada pose?

Recopilamos aquí los 7 mandamientos, del reconocido especialista John Shosky, que bien podrían ser una guía para lograr el éxito en el debate electoral:

1. No se confíe

El candidato debe estar muy familiarizado con la logística y organización del debate y no dejarlo, como suele suceder, en manos del equipo de campaña. Los que van a debatir son ellos, no sus asesores. Detalles que pueden parecer nimios como cuál es el formato; la ubicación que le corresponderá; quién tendrá a cada lado; la iluminación y sonido; conocer el nombre y trayectoria del moderador; dónde estarán ubicadas las cámaras de televisión; si habrá público presente y si puede participar, son determinantes para el éxito.

Por ejemplo, a Luis Castañeda, en el debate anterior, se le vio mirar constantemente hacia arriba, seguramente por dónde estaba ubicado el reloj para medir el tiempo de sus intervenciones. Más familiaridad con ese detalle y hubiera podido conectar mejor con la audiencia.

2. Preparación concienzuda

Además de dominar estos detalles, es necesaria una minuciosa preparación. Como hacen los buenos entrenadores de fútbol. El candidato debe tener definida la jugada de estrategia que le permita marcar el primer gol en el minuto 1 de partido, y que esto haga que los contrincantes (el resto de contendores) jueguen en función del resultado. Por ejemplo: "Me comprometo a crear 5 millones de puestos de trabajo en los segmentos más desfavorecidos de la sociedad peruana…”.

Después, debe reforzar esta idea con dos o tres hechos que sustenten esta posición y explicar por qué y cómo funcionará. Utilizar ejemplos de personas que podrían ser beneficiadas y cómo suele ayudar a hacer más comprensible y gráfica la idea.

Una vez que las ideas generales están claras, el candidato debe comparar su plan con el de su oponente, mostrando cómo la misma persona de su ejemplo no sería beneficiada por el planteamiento de sus oponentes.

El gran reto del debate es ver la manera de convertir las discusiones complejas en comentarios claros y persuasivos. En este punto Ollanta Humala fue, sin duda, quien mejor conectó con la audiencia con mensajes claros y un lenguaje directo y comprensible para todos los peruanos en el Primer Debate Presidencial 2011 organizado por el Jurado Nacional de Elecciones.

3. Sea estratégico

El que se pica pierde. El candidato que se obsesione con lo que dice su opositor generalmente se despista y pierde la batalla. Debe mantenerse firme en su punto de vista. Concentrado. No se deje mover de su posición.

4. Controle su lenguaje no-verbal

Comunicamos tanto con lo que decimos (mensaje) como con lo que no decimos (gestos). El candidato debe conectar emocionalmente con la audiencia. Como el debate va a ser televisado, debe dirigir su mirada siempre que pueda a la cámara, para crear contacto visual con los que le están viendo desde casa y que se fijan en todo mucho más de lo que creemos. En este sentido, Keiko Fujimori adornó en la anterior ocasión su terno con una enorme flor, lo que casi cortocircuita su atildada y bien estructurada presentación de ideas, pues muchos se fijaron en este detalle y perdieron el foco de sus mensajes.

Las personas son más observadoras de lo que pensamos. Fijarán su atención en los ojos (huidizos, adormilados, despiertos, vivarachos), en su boca (con media sonrisa, relajada, apretada), y sacará sus propias conclusiones. El candidato debe ser natural, no forzar modos de ser que no tienen nada que ver con su carácter. Se vería impostado y desconectaría de la audiencia. Debe controlar el estrés y la tensión del momento, y para ello es bueno mantenerse erguido y relajado al mismo tiempo, para transmitir confianza y credibilidad. Utilizar sus manos de modo espontáneo, sin exagerar, le ayudará en esta tarea.

5. Muestre una buena actitud

Muchos votantes, más que por propuestas, se dejan guiar por el carácter del aspirante. Si a las primeras de cambio se enfada, pierde los papeles o critica desaforadamente, la gente pensará que carece del temple necesario para ocupar un puesto tan importante. De igual manera, si el candidato dice o hace algo ofensivo, la audiencia se pondrá en su contra. Es mejor ser cortés. Mantener siempre una buena actitud. Dejar que sea su oponente quien ceda a la presión y pierda el control. Y ha sido precisamente Pedro Pablo Kuczynski quien se ha esforzado más en su campaña en asociarse con la alegría y el buen talante. En este debate debería ser coherente y mostrar precisamente esa buena onda.

6. Capitalice los errores

Cuando un opositor incurre en una equivocación, el candidato debe aprovechar el momento. Ir directamente al error y mostrarlo las veces que sea necesario, convirtiéndolo en un tema central del debate. La audiencia lo recordará al final del debate, y los medios de comunicación muy probablemente lo recogerán al día siguiente criticándolo.

7. Lidere, no se deje llevar

Un debate, aunque los equipos de los candidatos traten de llevarlo a la mera exposición de ideas, se acaba convirtiendo casi siempre en un carrusel de emociones. Todo sucede rápidamente. Es fácil distraerse y desviarse. Por ello, el orador requiere una estrategia clara, un pensamiento sólido, una adecuada preparación, una intervención ordenada, y un buen dominio de los argumentos que se manejan.

En el primer debate, Alejandro Toledo dejó para el final una “bomba informativa”: que se sometería al análisis toxicológico tantas veces solicitado por sus contendores. Este hecho, que podría haber sido un gol de último minuto, al ser anunciado al final del evento y no tener nada que ver con el propio debate, hizo que nadie recordara las propuestas y mensajes que minutos antes lanzó el candidato.

El candidato que quiera ganar debe saber hacia dónde quiere llevar el debate, y después dirigir a la audiencia a ese objetivo predeterminado. No se debe dejar desviar. Debe persuadir a la audiencia de que él tiene la visión, la habilidad, y las capacidades de liderazgo para hacer un buen trabajo.

Un buen desenvolvimiento en un debate, puede que no sea suficiente para ganar unas elecciones. Pero puede acercarle mucho al éxito. En cambio, malos desempeños en debates, a menudo han condenado a candidatos y los han sacado de la carrera electoral.

lunes, 31 de enero de 2011

“Piensa, es gratis” el libro más destacado de 2010

piensa_es_gratis_galeria_portraitLa obra escrita por Joaquín Lorente se empinó al primer lugar en la reciente encuesta aplicada a suscriptores del Canal MBA & Educación Ejecutiva acerca de las más destacadas obras de management editadas en 2010.

Cómo conseguir un mejor puesto o mantenerlo, adecuándose a los nuevos tiempos. De qué manera generar mayor productividad en el negocio y cuál es la clave para el éxito. Estos son los anhelos más visiblemente pretendidos que todo ejecutivo sueña.

“Piensa, es gratis”, libro escrito por el español Joaquín Lorente, aborda estos desafíos y conmina a sus lectores a tomarlos en serio, y dedicarles de manera sistemática parte del tiempo laboral. Un 10%, para ser exactos.

Una sugerencia que hizo sentido entre los lectores, que lo destacaron como el libro en español asociado al management más destacado editado en 2010.

Esta elección se suma a las anteriores desarrolladas recientemente y publicadas en este sitio, donde los lectores del Canal MBA & Educación Ejecutiva escogieron a los más destacados en relación a liderazgo, márketing e innovación.

Los más destacados en español

1°: “Piensa, es gratis”, el llamado a entrenar el cerebro (32,1%)

Para Lorente, con experiencia en el ámbito publicitario, escritor y creador del Grupo Lorente y parte de los fundadores de la agencia MMLB, en el mundo actual sólo queda entrenar al cerebro, o sea, capacitarse por siempre y sin excusas. Algo en lo que debe invertir la persona, pero también la empresa.

“La evolución del conocimiento es tan tremenda, que es una obligación invertir en ti mismo, por lo menos, con el 10%. Cuando tienes el título de la universidad, crees que eso te da derecho a entrar en la pista, pero la calidad de los motores y el diseño de la pista en todas las áreas del negocio es tan importante que si no esta al día estas desfasado”, explica Lorente.

A su juicio, en el mundo de hoy se está devaluando la experiencia y lo que cuenta es dominar las tecnologías de la información, por lo que da lo mismo tener 20 o 50 años. Lo importante es ser experto en un tema determinado. Y en este proceso de modernización, que Lorente llama “La Edad de los Cerebros”, es fundamental evitar perder tiempo. Un error con el que tropiezan varias compañías.

2°: “Yo, el director: los desafíos del liderazgo en la sociedad del conocimiento” (22,1%)

Estamos frente a un cambio de paradigma, explica Martín Marchis, escritor y profesor mexicano de la Escuela de Graduados en Administración y Dirección de Empresas (Egade), para hablar acerca de la sociedad del conocimiento que impera en estos tiempos y que deja atrás a la industrial.

En este avance, explica Marchis, los directivos deben cambiar su táctica y voltear a mirar a los empleados. Dejar atrás al director del pasado que con 50 o 60 años creía que todo debía funcionar a su manera.

Los nuevos tiempos obligan a que las direcciones evolucionen y tomen las riendas a través de una nueva metodología de dirección. Lo que se traduce en que la energía de la planta directiva debe ir hacia la motivación de los trabajadores, para así integrarlos.

En este camino por un mejor desempeño empresarial, el ambiente resulta ser importante: se debe crear un lugar propicio para que los trabajadores logren emplear su creatividad y conocimiento. Y justamente son los líderes quienes tiene que hacer el trabajo de pavimentar y conseguir, entonces, que los empleados se motiven y se estimulen, generando cambios positivos en un negocio.

La táctica, entonces, que debe tener un director también pasa por decidir cuando es el momento justo para retirarse. Nuevos intereses y lugares donde plasmar la experiencia obtenida es la tarea a seguir.

Los más destacados en inglés

1°: “Employees first: customers second”, los empleados primero (29,1%)

Con un relato basado en la propia experiencia, el empresario indio y vice presidente y director ejecutivo de HCL Technologies, Vineet Nayar, da vida a un libro en que la premisa es que los empleados encabezan la lista de prioridades, por delante de los clientes.

Nayar creó en 1983 la compañía Commet, lugar en el que aplicó varias de las ideas que están plasmadas en el libro. Para 2005 pasó al frente como presidente de HCL Technologies, en 2007 fue nombrado como consejero delegado de esta compañía y en 2010 se convirtió en vicepresidente.

El éxito de la compañía -con 55 mil empleados y con operaciones en 26 países- es la mejor carta de presentación para este hombre de negocios, que intenta explicar que el esquema organizacional de hoy tiene que estar basado en una evolución de lo que se conocía, es vital para una mejor labor.

Los reconocimientos son varios: la revista Fortune ha destacado esta firma bajo el liderazgo de Nayar.

El colocar a los trabajadores por delante de los clientes tiene un razón más profunda que el sólo darles el crédito.

Las jefaturas, entonces, deben cambiar su modo de operar: pasar de ser verticales a horizontales. Todo, debido a la nueva fuerza laboral, habituada con las redes sociales, donde existe una mayor transparencia.

2°: “The big short: inside the doomsday machine” (9,4%)

Con al menos cinco libros a cuestas, el estadounidense Michael Lewis, periodista económico, columnista de Boomblerg y escritor en la revista New York Times, vuelve a la carga con un libro que trata de entender las razones por la que se generó el colapso económico en 2008.

A través de un seguimiento a los operadores de fondos de alto riesgo como Meredith Whitney, quien predijo la caída de Citigroup y Bear Stearns.

Otros destacados

“Caótica”, de Phillip Kotler

Conocido por muchos como el gurú del márketing, Kotler, escribe esta obra que funciona como plan para que los líderes empresariales puedan hacer frente los tiempos de crisis a través de novedosas perspectivas y herramientas.

“Cómo salimos de esta”, de Nouriel Roubini y Stephen Mihm

Los autores se encargaron de escribir este texto en el que proponen medidas para salir de la crisis económica, buscando en las causas intrínsecas del capitalismo y en otras crisis financieras.

“Gestión de Incompetentes”, de Gabriel Ginebra

Este libro propone identificar las incompetencias del personal de una empresa y gestionar cómo mejorar, pero, ojo, también plantea que lo primero y más difícil es conocer los grados de incompetencia que le caben a uno.

“Sin reservas” de Martín Redrado

Redrado, economista argentino y ex funcionario del Banco Central de la República Argentina, es autor de este libro que repasa cómo afrontó la decisión de utilizar reservas para pagar la deuda de su país.

“Outstanding! 47 ways to make your organization Exceptional”, de John Miller

Miller se encarga de dar vida este libro donde por medio de 47 ideas se entregan las bases para engrandecer a una organización, tanto en aspectos de recursos humanos como de innovación.

“Zilch: the power of zero in business”, Nancy Lublin

A través de ejemplos y preguntas básicas, Lublin, entrega ideas para las mejoras en los modelos de gestión en las empresas.

Autor: Daniela Arce

31/12/2010